Detalles triviales de una vida en proceso
10:03 p. m.Ayer en la tarde que esperaba el taxi, un señor estaba hablando, es uno de los que andan vigilando los horarios de los taxistas, un hombre canoso, de complexión muy grande y de movimientos torpes. Cuando intentó bajar y subir la banqueta al ver si venía uno de sus taxistas, se tambaleó un poco por su propio exceso mórbido de peso, y se quejó, entre lo burlón y serio ante su propia situación "dolor de rodilla, de cadera y jodido de la espalda, ¡Soy una bola de calamidades!" y me quedé pensando en que esa frase me interesó quizá más de lo que aparentó en su momento.
¿Soy una bola de calamidades?
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