Dicen que los sueños están hechos de esperanzas y suspiros.
Pero yo creo que están hechos de frustraciones.
Pero yo creo que están hechos de frustraciones.
Es cuando lo recuerdos
arañan mi cordura, cuando estruja entre manos hechas del sentimiento más real y
destructivo, que prefiero bajar la vista y pensar en una manera de adormecer
mis pensamientos para no volver a caer en una sobredosis de nostalgia.
Entre pasos
tambaleantes por los caminos de mi propia mente, dudo en tomar el siguiente
rumbo, y prefiero cobijarme en la calidad del pasado por un momento, tomar la
fuerza que antes me motivó para levantarme y alzar una mano insegura al futuro,
con la otra atada a un tiempo ya pasado cayéndose a pedazos de algo que abarcó
tanto en mi vida, y ahora me deja tan poco.
No queda más que
dedicar unos pocos segundos sólo para observar atrás y ver un presente
convertirse en pasado oxidado, un lugar el cual es mejor ya no mirar. Y
mientras me alejo con incertidumbres que baldan mi conciencia, me pregunto qué
tanto murió de mà en ese lugar, y qué tanto se puede salvar aún. Intento no
contar las heridas mentales para dejarlas sanar con la ayuda de los dÃas que
amargos también se tornaran a veces en mi contra.
Destrozo la idea de
una mitad perfecta y tiró cenizas de un por
siempre chamuscado por el paso de los años. Me auto receto con simples
palabras de un futuro por venir, pero dudo de cuantos futuros compartidos más
son suficientes para asesinar en vida a una persona, para drenar sensaciones
humanas que tanto sanan y tanto dañan.
Y me rÃo
resignadamente por ver con cuan poco me conformo de ideas tan pequeñas tratando
de luchar contra algo tan grande. Será entonces necesario dejar otra voz llenar
de calma mi alma y otra mirada para saber que puedo finalmente completar el
vacÃo que a todos nos falta. Deberé arrancar de mi mente las palabras que
prometÃan años compartidos y vidas en conjunto.
Y sólo por mientras,
escribo sola. Sólo por mientras, separo de mà aquello que de mi ser murió.
Camino ahora más liviana por la falta de lo que asesinaron de mà y la despedida
de lo que considere una mitad adecuada, camino sola una vez más sólo para
encontrar piezas pequeñas que me vuelvan a llenar, y quizá, alguien para sanar
heridas y volver a vivir, esperando que no me vuelva a ahogar entre recuerdos muertos
como hoy.
I feel like I'm slowly falling apart
Ayer finalizamos oficialmente el curso de idioma Japonés I de la universidad con una grata comida en un restaurante Japonés. Me sorprende lo rápido que se fue todo y todo lo que pude aprender en este corto tiempo (Siendo este un idioma tan diferente a mi español nativo).
Las personas que conocà ahà también me ayudaron a recapacitar un par de cosas sobre que tanto aprecio y esfuerzo debo emplear en lo que realmente me gusta, por esa misma razón hice todo mi esfuerzo en este Semestre, y asà mi recompensa a sido un 100 en el idioma, un diccionario que por ahà me gane hace un mes en clases y, por supuesto, conocer personas estudiosas que me ayudaron aún más.
Antes de redactar mi experiencia en este restaurante, cabe recalcar que estos meses realmente no sólo en Japonés, sino en mi vida en general me he esforzado muchÃsimo más que antes y por ello tengo buenas expectativas para seguir con el Japonés II y sobretodo adentrarme a la carrera que tanto me ha llamado la atención. También tengo muchos nuevos proyectos y metas en mente que quiero llevar a cabo apenas inicie el próximo año.
Por ahora, sólo quiero estar con mi familia, pasar un rato agradable y dejar el estrés de lado.
Bien, y ahora asÃ, remontándome al dÃa de ayer...Hay bastante que contar. Fue una salida que planeamos en la última clase como reunión final, después de descartar un par de lugares, el Komasa fue nuestra elección final para ir a comer, y, a pesar de que el salón eramos cerca de 22, muy poco nos presentamos, aunque en realidad no fue algo negativo ya que quienes fuimos eramos todos personas que nos hablábamos bien en clase y por lo tanto pudimos conversar sin mayor problema en la comida.
El sensei y yo llegamos primero por lo que tomamos una mesa para 6 personas (calculando más o menos quienes si irÃan) y de ahà fue cuestión de esperar unos momentos para que comenzara a llegar más gente, exactamente, nos presentamos 6 compañeras mas el Profesor.
Entre plática y plática y que veÃamos el menú (Algunos platillos yo los veÃa con mi mejor cara de "No tengo idea de que es esto") todos finalmente iniciamos con unos Gyozu al vapor y un té verde japonés, el cual curiosamente venÃa aparte con una tacita pequeña de miel para colocar al gusto en el vaso con el té para agregar sabor.
Un tiempo después ordenamos finalmente nuestra comida, que en mi caso fue Sashimi mixto (Atún, salmón y otro tipo de pescado que no recuerdo cual era), los demás pidieron entre otro tipo de Sashimi, Gohan con camarones, Sopa miso, rollos estilo crunch (Ni idea, sólo sé que llevaban camarón y cangrejo), entre otros platillos. También cabe decir que, por curiosos, ordenamos un tipo de Sake que, aunque ninguno de los 6 somos fanáticos del alcohol, hicimos excepción para tomar el Sake que lo encontré bastante agradable y suavecito, aunque con ese toque de alcohol no terminaba de acostumbrarme del todo a su sabor.
De ahà fue sólo cuestión de que se desenvolviera el ambiente, estuvimos quizá desde 3:30 hasta las 6:30 ahÃ, ya estaba totalmente oscuro pero el tiempo no se sintió pesado, de hecho fue muy grato.
Para finalizar, el Sensei y yo Ãbamos a pedir helado de frijo Japonés pero lamentablemente en ese momento no tenÃan, asà que terminé pidiendo helado de Vainilla, y por parte de los demás fue Tempura de vainilla, Helado de té verde y helado de durazno.
Nunca fui partidaria de hacer cosas con mis compañeros de clases porque prácticamente preferÃa siempre mantenerme a un lado de ellos, quizá porque su estilo o definición de "pasar un buen rato" y el mÃo son totalmente distintos, pero en esta ocasión estuve muy entusiasta y al final terminó por ser un buen rato. Me lleve una grata experiencia del salón en general, no todos, pero si la mayorÃa eran muy agradables (Ojala me topara con compañeros asà más seguido). Y a grandes rasgos, esa fue la comida que tuve con mis compañeras y el profe.
Ahora sólo me queda esperar al 13 de Diciembre para pasar mi cumpleaños con mi novio y después mi familia aquà (Padre y madrastra) para después emprender mi viaje a Ensenada y quedarme allá hasta Enero, entre año no puedo ver casi a mi familia precisamente por la distancia, por ello es que en vacaciones de Navidad aprovecho para estar todo el tiempo posible con ellos.
¡Al final, resulto ser un año muy positivo!

