Cuando hay tantas heridas en tus palabras, me siento el ser más incompetente.
Quienes te apreciaron se preocupan. Y yo aquà ahogada en desamparo. Extiendo mi débil mano pero dudo que puedas verla.
No te vayas.
Mientras lleno vacÃos con falsas excusas. Pero la vida sigue, estoy dispuesta aunque adolorida. Debo sanar, porque la verdad, es que aquà y ahora, se siente más álgido que antes.
Tantos recuerdos que me inyecto para sobrevivir dÃa con dÃa.
